Albaniña, romance tradicional perteneciente al grupo de la ruptura de la familia, trata un tema de adulterio. Esta bella versión de Écija, es imprescindible por ser muy completa. Mañanita, mañanita, mañanita de san Juan había una señorita sentadita en su balcón con el peinado a la moda y los polvitos de arroz. Ha pasado un caballero, hijo del emperador, con la guitarra en la mano y esta canción le tocó: —¡Quién durmiera con ti, luna, quién durmiera con ti, sol! ¡Quién durmiera con ti, luna, una nochecita o dos!—. Contestó la picarona: —Aunque sean veintidós. Mi marido está cazando en las indias de León. Caballero, si usted quiere, aproveche la ocasión. —¿Dónde pongo mi caballo?— A la cuadra lo llevó. —¿Dónde pongo la guitarra? —Ponla ahí en ese rincón. —¿Dónde pongo mi persona?— Y a la cama la llevó. Estando en plena faena su marido que llegó: —Ábreme la puerta, cielo, ábreme la puerta, sol, que te traigo un conejito ...